Cuando una herida ha entrado en una relación, el silencio, la distancia o la exigencia de “pasar página” han aparecido a veces como salidas rápidas. El encuentro “Love Hurts: Y sin embargo, perdonamos” ha puesto el foco en ese momento delicado en el que el vínculo ha quedado tocado, y ha planteado una pregunta concreta: qué ha significado perdonar cuando el daño ha sido real y el conflicto no se ha podido minimizar.

La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha acogido el evento “Love Hurts: Y sin embargo, perdonamos”, organizado por el Instituto del Perdón en colaboración con el Instituto John Henry Newman. La charla la ha impartido Agata Kasprzak, profesora del Grado en Psicología, ante un público de estudiantes interesado en profundizar en el conflicto afectivo y el daño emocional.
El encuentro ha puesto el foco en un momento reconocible en muchas relaciones: aquel en el que una herida ha alterado el vínculo y han aparecido respuestas como el silencio, la distancia o la exigencia de pasar página. La sesión ha planteado así qué ha significado perdonar cuando el daño ha sido real y no se ha podido minimizar.
Kasprzak ha situado esa cuestión en una experiencia concreta del vínculo. “No esperamos que el amor duela, y quizá por eso pocas experiencias nos desconciertan tanto como la herida que llega a través de un vínculo importante”, ha señalado durante su intervención.
Un enfoque sobre conflicto y vulnerabilidad
El encuentro ha situado el debate en un contexto social en el que las relaciones se han vivido con intensidad y, al mismo tiempo, con fragilidad. En ese marco, se ha señalado que las ofensas relacionales han sido frecuentes y que no siempre se han afrontado con herramientas suficientes para comprender lo ocurrido.
A lo largo de la sesión, la ponente ha abordado el vínculo amoroso desde su dimensión relacional y vulnerable. “Asociamos el amor al cuidado, al refugio y a la confianza, pero amar también supone exponerse, volverse vulnerable ante otro”, ha afirmado.
Desde esa idea, la actividad ha evitado presentar el conflicto como una anomalía ajena a las relaciones. En ese sentido, Kasprzak ha precisado que “amar no es dañar, pero sí es arriesgarse a ser herido”.
La charla ha permitido ordenar la reflexión sobre el sufrimiento relacional sin reducirlo a una reacción puntual ni a una lectura simplificada del daño. El análisis se ha centrado en comprender qué ha ocurrido cuando el vínculo ha quedado afectado por la herida, el desacuerdo y la vulnerabilidad.
Perspectiva antropológica y psicológica
La organización ha abordado el tema desde una perspectiva antropológica y psicológica, con el objetivo de ofrecer un marco de comprensión del perdón como proceso humano. En ese enfoque, se ha trabajado la idea de que perdonar no se ha reducido a un gesto aislado, sino que ha requerido reconocimiento del daño, tiempo y decisión.
Durante la sesión, Kasprzak ha definido el perdón como “una respuesta libre y profundamente humana ante la fragilidad de los vínculos”. Con esa formulación, la ponente ha situado el perdón en el terreno de la libertad personal y no en el de la reacción automática.
La profesora también ha precisado que el perdón no ha equivalido a borrar lo sucedido. “No consiste en olvidar ni en negar el daño, sino en elaborar la herida sin dejar que tenga la última palabra”, ha explicado.
La actividad también ha diferenciado el perdón de otros conceptos que han aparecido con frecuencia en conversaciones públicas y privadas, como la reconciliación automática o la obligación moral. De este modo, el encuentro ha propuesto una comprensión del perdón vinculada a la responsabilidad personal y al reconocimiento de la realidad del daño.
El don como clave interpretativa
La sesión ha profundizado además en el dinamismo del don como clave para interpretar el perdón. Esta idea se ha presentado como un criterio para distinguir entre perdonar y negar el daño, o entre perdonar y mantener un vínculo como si el conflicto no hubiera existido.
El encuentro ha estado dirigido a estudiantes y ha conectado la experiencia relacional con herramientas de comprensión psicológica y antropológica. Esa aproximación ha permitido abordar una cuestión cotidiana desde categorías académicas vinculadas a la formación universitaria.
En la parte final, Kasprzak también ha valorado la respuesta del alumnado ante este tipo de propuestas. “Que los alumnos se acerquen con interés a este tipo de actividades me parece muy evocador, porque habla de jóvenes que desean comprender el amor no solo en su belleza, sino también en su dificultad y en su capacidad de reparación”, ha destacado.
Con “Love Hurts: Y sin embargo, perdonamos”, la UFV ha incorporado un espacio de análisis sobre el conflicto afectivo en el marco del Mes del Amor. La sesión ha ofrecido a los estudiantes un marco para pensar el perdón como una experiencia compleja, vinculada al dolor, la libertad y la responsabilidad.


