Las celebraciones navideñas suelen venir acompañadas de comidas más abundantes, cambios en los horarios habituales y una menor actividad física. Una combinación que, en muchos casos, se traduce en molestias digestivas, sensación de pesadez o malestar general que empañan el disfrute de estas fechas.

Con el objetivo de promover una Navidad con mayor bienestar, Rocío Estévez, directora del Grado en Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Francisco de Vitoria, ofrece una serie de recomendaciones sencillas para cuidar la salud digestiva sin renunciar al placer de compartir la mesa.

“En Navidad no se trata de restringir, sino de equilibrar”, explica Rocío Estévez, directora del Grado en Nutrición Humana y Dietética. “Escuchar al cuerpo, respetar los tiempos de digestión y mantener una hidratación adecuada ayuda a prevenir la acidez, la hinchazón o la sensación de pesadez, muy frecuentes en estas fechas”.

Claves para una digestión más ligera durante las fiestas

Los expertos de la UFV recomiendan pequeños gestos que marcan la diferencia y permiten disfrutar de las celebraciones con mayor confort:

  • Moderar las cantidades, sin necesidad de eliminar ningún alimento, prestando atención a la sensación de saciedad.
  • Priorizar alimentos frescos y ricos en fibra, como verduras, frutas y legumbres, que ayudan al tránsito intestinal.
  • Evitar encadenar varios días de comidas copiosas, compensando con platos más ligeros entre celebraciones.
  • Mantener una buena hidratación, incluso cuando las sobremesas se alargan: la Organización Mundial de la Salud recuerda que una hidratación adecuada es clave para el correcto funcionamiento digestivo y metabólico (OMS).
  • Respetar, en la medida de lo posible, los horarios habituales, especialmente en el descanso nocturno.

El movimiento, un gran aliado digestivo

La actividad física también desempeña un papel fundamental durante la Navidad. “No es necesario realizar entrenamientos intensos”, señala Nuria Mendoza, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y directora del doble Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Fisioterapia de la UFV. “Un paseo de 15 o 20 minutos después de las comidas, estiramientos suaves o pequeñas rutinas de movilidad favorecen la digestión y contribuyen al bienestar físico y mental”.

Además de ayudar al sistema digestivo, mantenerse activo mejora el estado de ánimo y reduce la sensación de cansancio asociada a los excesos puntuales.

Desde la Universidad Francisco de Vitoria se subraya que la Navidad puede ser también una oportunidad para reconciliarse con el cuerpo, disfrutar del encuentro y mantener hábitos saludables desde una mirada amable y realista. “Cuidarse también es una forma de celebrar”, concluye la decana.