Una investigación liderada por la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha observado que los atletas de HYROX PRO que sostienen una mayor intensidad de carrera respecto a su capacidad aeróbica registran mejores tiempos en los tramos de carrera. El estudio, realizado con 24 deportistas de la categoría individual PRO masculina, conecta la evaluación fisiológica en laboratorio con las exigencias de una competición oficial.

El trabajo forma parte del proyecto HYScience y se ha publicado en International Journal of Sports Physiology and Performance. Los participantes redujeron progresivamente su velocidad y completaron el último kilómetro una media de 42 segundos más lento que el primero, un resultado que ayuda a caracterizar cómo evoluciona el ritmo durante la prueba.
HYROX combina ocho kilómetros de carrera, intercalados con ocho estaciones de ejercicios funcionales de fuerza y resistencia. Este formato exige gestionar el esfuerzo mientras se alternan actividades con diferentes demandas físicas.
“HYROX ha crecido más deprisa que la ciencia que lo estudia. Queríamos saber, con datos de una competición oficial, a qué intensidad corren los atletas PRO”, explica Jorge Gutiérrez-Hellín, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UFV, investigador especializado en fisiología del ejercicio y primer autor del estudio.
Del laboratorio a la competición
Los deportistas participaron en HYROX Madrid en noviembre de 2025. Antes de competir, realizaron pruebas de esfuerzo en el laboratorio de la Universidad para determinar su capacidad aeróbica y sus umbrales fisiológicos.
El equipo comparó estas referencias individuales con las velocidades registradas en los ocho tramos de carrera. Los participantes pasaron de un ritmo medio aproximado de 3 minutos y 43 segundos por kilómetro en el primer tramo a 4 minutos y 25 segundos en el último.
La mitad comenzó a una velocidad superior a la correspondiente a su segundo umbral ventilatorio, una referencia fisiológica utilizada para delimitar intensidades elevadas de ejercicio. En el segundo kilómetro, solo dos atletas seguían superando esa velocidad.
“Que la mitad arrancara más rápido que su umbral y en el segundo kilómetro solo dos lo hicieran sugiere que algunos salen demasiado rápido. Es una hipótesis por comprobar”, señala Juan Del Coso, investigador en fisiología del ejercicio y coautor del trabajo.
La capacidad aeróbica y su utilización durante la prueba
El análisis apunta a que el rendimiento en los tramos de carrera está relacionado con la proporción de la capacidad aeróbica que cada deportista consigue mantener durante la competición.
“Con un motor aeróbico parecido se pueden lograr tiempos distintos”, subraya Gutiérrez-Hellín. Y añade: “En HYROX, lo que más se asoció con correr rápido fue qué parte de ese motor mantenía cada atleta a lo largo de la carrera”.
Los hallazgos ofrecen una base para investigar estrategias de preparación adaptadas a la alternancia entre carrera y estaciones. Entre las posibilidades planteadas por los autores se encuentra estudiar el entrenamiento de carrera en condiciones de fatiga, combinado con ejercicios de fuerza para reproducir las demandas de la competición.
El estudio es observacional y se limita a una única prueba y a participantes de la categoría PRO masculina. Sus resultados no pueden extrapolarse directamente a mujeres, otras categorías o distintos niveles de experiencia. Tampoco demuestran que comenzar a un ritmo más moderado mejore el rendimiento.
“Ahora sabemos a qué intensidad corrieron estos atletas y cuánto cayó su ritmo. El siguiente paso es comprobar si un reparto más regular del esfuerzo puede frenar esa caída”, concluye Gutiérrez-Hellín.
Investigación aplicada desde la Facultad de Ciencias de la Salud
A través de HYScience, la Facultad de Ciencias de la Salud de la UFV combina la evaluación fisiológica individual con el análisis de competiciones oficiales para estudiar las exigencias de disciplinas deportivas emergentes. La publicación internacional permite compartir estos resultados con la comunidad científica y aportar referencias para nuevas investigaciones sobre entrenamiento y rendimiento.
Esta actividad vincula la especialización investigadora del profesorado con la formación en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. El estudio de situaciones reales de competición aporta un contexto para relacionar los conocimientos de fisiología con la interpretación de datos y la evaluación crítica de la evidencia que fundamenta las decisiones de preparación deportiva.


