Reducir el ruido de un equipo de ventilación que funciona durante todo el día o mejorar la desinfección del material entre pacientes son problemas que requieren aplicar la ingeniería a las condiciones reales del cuidado. Estos desafíos han formado parte de la I Jornada de Ingeniería Biomédica de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), en la que los alumnos han trabajado sobre casos planteados por Oximesa, compañía líder del sector de las terapias respiratorias domiciliarias.

El encuentro ha combinado la experiencia de profesionales y antiguos alumnos con un taller de resolución de problemas. Esta propuesta permite vincular la formación del Grado en Ingeniería Biomédica, integrado en la Facultad de Ciencias Experimentales de la UFV, con las necesidades de la industria y mostrar qué se espera de un ingeniero cuando debe convertir un problema en una solución viable.
Diseñar tecnología para el entorno en el que se utiliza
Durante su intervención, Oximesa explicó el papel del ingeniero biomédico en el desarrollo y la mejora de equipos de asistencia respiratoria. La atención domiciliaria introduce condiciones distintas de las del hospital y exige considerar tanto al paciente como a las personas que conviven con él.
“La ingeniería biomédica empieza cuando decidimos que un problema humano merece una solución tecnológica”, señalaron los representantes de la compañía que acudieron al encuentro.
Esta perspectiva se corresponde con la actividad de Oximesa, que incluye la instalación de equipamiento en el domicilio y la formación para su uso, además del soporte técnico y la gestión de incidencias. El funcionamiento del dispositivo debe entenderse, por tanto, dentro de la atención que recibe la persona.
Para los estudiantes de la UFV, conocer este contexto ayuda a comprender que el diseño de una tecnología sanitaria requiere estudiar cómo se utilizará y qué dificultades puede generar en la vida cotidiana.
Formación concasos reales y propuestas de solución
En el taller, los alumnos se organizaron en equipos con estudiantes de diferentes cursos. Cada grupo debía analizar uno de los casos y proponer un diseño que respondiera al problema planteado.
Uno de los supuestos abordó las molestias provocadas por el ruido de un equipo de ventilación de uso continuo, con consecuencias para el paciente y su entorno. Otro se centró en el control de la temperatura de un tubo del respirador para evitar molestias y posibles daños. El tercer caso planteó la organización del proceso de desinfección del material antes de su utilización por otro paciente.
Los equipos realizaron un ejercicio de prototipado rápido y presentaron su propuesta mediante un vídeo breve dirigido a la empresa. La dinámica les exigió justificar el diseño y comunicar con claridad su utilidad.
Javier Rey, profesor del grado de Ingeniería Biomédica en la UFV, destaca el valor de trabajar con problemas procedentes del sector. “El primer aprendizaje es la confrontación a un problema real de la industria, ya que los casos fueron dados por la empresa distribuidora de este tipo de aparatos”, explica.
El trabajo entre alumnos de distintos cursos permitió combinar conocimientos y acordar una respuesta. Rey señala también la importancia de practicar “el diseño rápido de una solución que es algo bastante requerido en la figura de un ingeniero biomédico”.
Una formación práctica conectada con la industria
La jornada complementa una propuesta académica que incluye más de 500 horas de formación práctica, con diseño y fabricación de prototipos y trabajo en laboratorios.
En esta actividad, la conexión con la industria se ha concretado en un ejercicio completo de análisis y diseño. Los estudiantes han tenido que comprender una necesidad, discutir alternativas y defender una propuesta ante quienes conocen el problema desde su actividad profesional.
Este tipo de experiencias aporta contenido a la calidad académica del grado al relacionar los fundamentos técnicos con su aplicación. Y es que la innovación en este contexto específico, se trabaja desde la búsqueda de mejoras concretas, cuya utilidad debe explicarse y justificarse.
Referencias para orientar el futuro profesional
El encuentro con antiguos alumnos ofreció también referencias cercanas sobre las trayectorias que pueden seguir los estudiantes al terminar el grado. Su participación favorece el intercambio entre quienes ya han comenzado a ejercer y quienes están definiendo sus intereses profesionales.
La jornada permitió conocer un ámbito profesional de la ingeniería biomédica y trabajar sobre problemas reales de la asistencia respiratoria. Con este aprendizaje basado en retos, la Facultad de Ciencias Experimentales vincula la formación universitaria con las necesidades del sector y ofrece a los alumnos la oportunidad de aplicar sus conocimientos, fundamentar sus propuestas y desarrollar criterio para diseñar soluciones tecnológicas que mejoren la atención y la vida de los pacientes.

