La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha inaugurado la exposición del I Concurso de Fotografía “Educando la Mirada”, que puede visitarse del 7 al 13 de octubre en el edificio Tomás Moro de su campus. La iniciativa invita a la comunidad UFV a redescubrir los espacios cotidianos de la universidad a través de la fotografía y muestra cómo el dominio de la técnica y la sensibilidad artística pueden ayudar a contemplar la realidad con mayor profundidad, descubrir la belleza de lo que habitualmente pasa inadvertido y abrirse a preguntas sobre su significado.

Organizado conjuntamente por la Escuela Politécnica Superior y la Facultad de Ciencias de la Comunicación, en colaboración con Fotografiarte, empresa especializada en fotografía y vídeo, el certamen reúne propuestas de participantes de diferentes disciplinas académicas. La iniciativa cuenta con Felipe Samarán, director del Grado en Arquitectura; Carlos Pesqueira, profesor del mismo grado, e Isabel Fernández-Pacheco, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, como comisarios. El jurado ha estado formado por profesores de la casa, entre los que se encuentra el artista Javier Riera.
La exposición presenta una selección de las fotografías participantes y ofrece una nueva forma de aproximarse a los lugares y las experiencias que forman parte de la vida universitaria.
Educar la mirada para descubrir lo extraordinario en lo cotidiano
El concurso nació de una invitación a detenerse y prestar atención a la realidad más cercana. Los participantes encontraron en los edificios del campus, sus espacios naturales y las escenas de la vida universitaria la oportunidad de descubrir detalles que una mirada apresurada podría pasar por alto.
Para Felipe Samarán, director del Grado en Arquitectura y coorganizador del certamen, la iniciativa supone una oportunidad para “aprender a mirar desde otra perspectiva... y entrenar la forma de ver y observar”.
Las fotografías seleccionadas reflejan cómo una misma realidad puede adquirir nuevos significados cuando se contempla desde otra perspectiva. La luz que transforma un espacio arquitectónico o un instante compartido entre personas adquieren una dimensión diferente a través de las decisiones creativas de quien sostiene la cámara.
Esta experiencia conecta con una de las aspiraciones de la formación de la UFV: educar una mirada capaz de interrogarse por el sentido de la realidad y permanecer abierta a la trascendencia. La fotografía ofrece así una oportunidad para ejercitar la atención y la sensibilidad ante la belleza, y para reconocer que incluso los espacios más familiares pueden suscitar nuevas preguntas sobre aquello que nos rodea.

La colaboración con Fotografiarte conecta la creación universitaria con el sector profesional
La participación de Fotografiarte, representada por Mario J. Arias Talavera, CEO de la empresa especializada en fotografía y vídeo, ha permitido incorporar la perspectiva profesional al concurso y establecer un vínculo entre la creación artística desarrollada en la universidad y las exigencias del sector.
Su colaboración en el jurado ha aportado criterios de valoración vinculados a la práctica profesional, ofreciendo a los participantes la oportunidad de contrastar sus propuestas con la experiencia de quienes trabajan en la industria fotográfica. Mario Arias destacó la calidad técnica y artística de los trabajos presentados y adelantó que Fotografiarte estaría presente en la segunda edición del concurso.
El certamen también ha favorecido el encuentro entre alumnos y profesores de distintas disciplinas académicas, que han compartido un desafío creativo desde sus respectivas formas de comprender y representar la realidad.
Esta diversidad de perspectivas constituye uno de los valores de la iniciativa. La fotografía permite que conocimientos propios de la arquitectura dialoguen con los lenguajes de la comunicación visual, al tiempo que plantea a los participantes el reto de tomar decisiones técnicas al servicio de una intención artística.
De este modo, el concurso vincula el aprendizaje académico con una experiencia creativa compartida y con el conocimiento de un sector profesional en el que la capacidad de observación y el criterio personal resultan fundamentales.
Los ganadores del I Concurso de Fotografía “Educando la Mirada” de la UFV
Las fotografías presentadas se distribuyeron en cuatro categorías: Arquitectura, Espacios de encuentro, Campus verde y Vivencias universitarias, que ofrecen distintas aproximaciones a los lugares y las experiencias que conforman la vida universitaria. Los galardonados han sido alumnos de distintas disciplinas y una única profesora.
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En Espacios de encuentro, la profesora del Grado en Biotecnología Anna Bonnin obtuvo el primer premio. “Yo enseño genética molecular, pero siempre me ha gustado mucho la fotografía, el arte en general y las humanidades; así que este concurso me ha parecido muy interesante”. Los alumnos Natalia Fernández y Santiago Laso recibieron el accésit y la mención, respectivamente.
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En la categoría de Arquitectura, Adriana de Santos recibió el primer premio. Los accésits fueron para Álvaro Traver, Mónica Chamorro y Paola Nogueroles, mientras que Beatriz Fernández-Pacheco, Rose Nardini, Margarita López, Begoña Valdés y Natalia Fernández obtuvieron menciones.
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En Campus verde, Sofía Navarro fue reconocida con el primer premio y Begoña Valdés recibió el accésit.
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Por su parte, Héctor López obtuvo el primer premio en Vivencias universitarias, categoría en la que también fueron distinguidos Miguel Ángel Montero, con un accésit, y Claudia Gómez, con una mención.
Los ganadores recibieron material fotográfico como reconocimiento a sus trabajos y como estímulo para continuar desarrollando sus capacidades artísticas y técnicas. La organización trabaja, además, en la elaboración de un catálogo que recogerá la exposición completa.
Un aprendizaje compartido
Con “Educando la Mirada”, la UFV convierte una experiencia artística en una oportunidad de aprendizaje compartido, en la que la observación y el conocimiento técnico se ponen al servicio de una búsqueda personal de significado.
Las fotografías expuestas invitan a regresar a los espacios habituales del campus con una disposición diferente y a descubrir cómo aprender a mirar también puede transformar nuestra manera de comprender y relacionarnos con la realidad.



