Conocer otra cultura cambia la forma de mirar el mundo, pero esa experiencia no pertenece únicamente a quien viaja. Cuando estudiantes con trayectorias y perspectivas diferentes comparten aula, conversación y vida universitaria, la internacionalización se convierte en una oportunidad de aprendizaje para toda la comunidad.
Este mes de septiembre, más de 300 nuevos alumnos de intercambio se han incorporado a las distintas facultades de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV). Proceden de todos los continentes y permanecerán durante un semestre en la UFV, donde compartirán su experiencia académica con los estudiantes locales.
Su llegada coincide con otro hito en la dimensión internacional de la Universidad. Este curso se han incorporado 556 estudiantes internacionales de nuevo ingreso para cursar programas de grado completo, un nuevo récord que da continuidad al crecimiento registrado durante los últimos años.
556 alumnos internacionales de nuevo ingreso, la cifra más alta hasta ahora
La evolución refleja un cambio significativo en cuatro años. En septiembre de 2022 se incorporaron 142 estudiantes internacionales de nuevo ingreso. En 2026 son 556, una cifra que prácticamente cuadruplica la registrada entonces.
La diversidad de procedencias se refleja también en las titulaciones que cursarán durante su estancia. Los estudiantes internacionales se incorporan a grados de ámbitos muy diferentes, como el Grado en Fisioterapia en francés, Grado en International Business Management en inglés, Grado en Psicología, Grado en Arquitectura o Grado en Gastronomía. Otros cursarán asignaturas de Economía y Finanzas bilingüe, Ingeniería Mecánica en inglés, Enfermería, Marketing y Nutrición Humana y Dietética. Esta variedad hace que el intercambio esté presente en facultades y aulas muy distintas y multiplica las oportunidades de encuentro entre estudiantes locales e internacionales.
Durante su estancia en Madrid, parte de estos alumnos utiliza también las opciones de alojamiento vinculadas a la UFV, entre ellas el Colegio Mayor situado en el campus y residencias con las que la Universidad mantiene acuerdos. Estos espacios prolongan la experiencia universitaria más allá de las aulas y favorecen la convivencia cotidiana con otros estudiantes.
Este crecimiento amplía la diversidad de experiencias y miradas presentes en las aulas. También plantea el reto de seguir construyendo una comunidad en la que estudiantes que llegan desde contextos muy diferentes puedan encontrarse, participar y hacer suyo el proyecto universitario.
Una primera bienvenida antes de comenzar las clases
Para los más de 300 estudiantes de intercambio, la experiencia comenzó antes del inicio de las clases. Quienes lo desearon pudieron participar en un programa intensivo de español organizado por el Centro de Idiomas, pensado para facilitar sus primeros pasos en el idioma y en la vida cotidiana durante su estancia.
Los días 3 y 4 de septiembre, el Vicerrectorado de Internacionalización organizó además las Jornadas de Orientación, en las que los nuevos estudiantes pudieron conocer mejor la Universidad y comenzar a situarse en su nuevo entorno académico.
Estos primeros días tienen una dimensión práctica, pero también relacional. Llegar a otro país significa aprender a orientarse en una realidad desconocida y comenzar a construir una red de personas con las que compartir los meses siguientes.
Una universidad más internacional también transforma la experiencia de quienes ya están aquí
La presencia de estudiantes procedentes de distintos países lleva la experiencia internacional al día a día del campus. Un trabajo en grupo, una conversación después de clase o una amistad que comienza durante el semestre pueden convertirse en ocasiones para cuestionar certezas propias y comprender mejor formas distintas de vivir y pensar.
Por eso, la internacionalización no termina en la llegada de estudiantes de otros países. El reto está en conseguir que esa diversidad se traduzca en encuentros y relaciones capaces de enriquecer la formación de toda la comunidad universitaria.
El crecimiento de los alumnos internacionales de grado completo y la llegada de nuevos estudiantes de intercambio avanzan en esa dirección: hacer de la UFV una comunidad cada vez más abierta al mundo, donde encontrarse con alguien que viene de lejos pueda ayudarnos también a mirar de otra manera aquello que tenemos cerca.


