La prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza en cuatro pequeños tarros de caramelos entregados a los estudiantes para mantener presentes las virtudes cardinales en su día a día forman parte de un proyecto educativo de mayor alcance. El Colegio Mayor Francisco de Vitoria, de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), trabaja la formación del carácter como parte de la experiencia universitaria, especialmente a través de la convivencia y el acompañamiento, con el apoyo del Centro de Educación en Virtudes y Valores (CEV) de la UFV.

Esta trayectoria llevó al Colegio Mayor a completar en 2026 el proceso para obtener la Organisation of Character Quality Mark, convirtiéndose en la primera institución universitaria española en recibir esta distinción. La acreditación de la Association for Character Education (ACE) reconoce a organizaciones que desarrollan la educación del carácter de manera explícita, planificada y reflexiva y evalúa su integración en la cultura de la institución.
La nueva iniciativa da continuidad a ese trabajo y hace tangible una convicción presente en el modelo formativo de la UFV: el carácter también se educa y se entrena a través de las decisiones, las relaciones y los hábitos que configuran la vida cotidiana.
De conocer las virtudes a ponerlas en práctica
Los cuatro tarros funcionan como un recordatorio cotidiano de cualidades que pueden ponerse en juego en situaciones concretas: la prudencia ante una decisión, la justicia en la relación con los demás, la fortaleza frente a una dificultad o la templanza en la forma de gestionar los propios deseos y comportamientos.
La propuesta busca generar un lenguaje compartido alrededor del carácter. Nombrar las virtudes ayuda a identificarlas, conversar sobre ellas y reconocer cómo se concretan en experiencias reales.
Esta perspectiva adquiere especial significado en un Colegio Mayor, donde la experiencia formativa continúa más allá del aula. La convivencia, las responsabilidades compartidas, las relaciones personales y las dificultades del día a día ofrecen oportunidades para conocerse, tomar decisiones y desarrollar hábitos que contribuyan al crecimiento personal.
El propio proyecto formativo del Colegio Mayor tiene como misión promover que colegiales y profesionales avancen hacia una vida íntegra, virtuosa y lograda a través del acompañamiento y la convivencia. El Colegio Mayor se integra así en la propuesta de formación integral de la UFV, extendiendo la experiencia educativa a otros ámbitos de la vida universitaria.
Un modelo de educación del carácter con reconocimiento externo
El trabajo se desarrolla con el acompañamiento del Centro de Educación en Virtudes y Valores de la UFV, integrado en la Facultad de Educación y Psicología y especializado en investigación y formación sobre carácter, virtudes y valores.
El CEV acompañó también al Colegio Mayor durante su proceso de acreditación mediante la revisión de prácticas institucionales y programas formativos, con el objetivo de avanzar en la coherencia entre el proyecto educativo y la experiencia cotidiana de los colegiales.
La Organisation of Character Quality Mark aporta una evidencia externa a este recorrido. La acreditación valora que la formación del carácter esté integrada de manera estructurada en la cultura de la organización y contempla también ámbitos de mejora para continuar desarrollando el proyecto.
Los cuatro tarros se convierten así en la expresión visible de una apuesta educativa más amplia: crear un entorno universitario en el que las virtudes puedan conocerse, experimentarse y convertirse progresivamente en hábitos a través de la convivencia y el acompañamiento.


