55 premios en 52 festivales. Es el recorrido que acumula Cara de cona, el último cortometraje de Guillermo de Oliveira, alumni del Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), desde su estreno en marzo de 2026.

Su reconocimiento más reciente, el X Premio de Cortometrajes REPSOL-CTNEGRA de Cartagena Negra, sitúa de nuevo al cineasta en el camino hacia los principales galardones del cine español. La obra se impuso entre más de 250 cortometrajes presentados y, al formar parte Cartagena Negra del circuito de certámenes calificadores, entra en consideración para optar a una nominación en la 41.ª edición de los Premios Goya.
El nuevo hito se incorpora a una trayectoria profesional construida durante más de dos décadas entre la dirección, el guion y la producción y que conecta el talento surgido de las aulas de la Facultad de Comunicación de la UFV con algunos de los principales espacios de reconocimiento de la industria audiovisual.
Una trayectoria reconocida por la industria
De Oliveira finalizó sus estudios de Comunicación Audiovisual en la UFV en 2009. Desde entonces ha desarrollado una carrera marcada por la exploración de distintos géneros y lenguajes cinematográficos y por una concepción del aprendizaje como parte permanente del oficio.
Uno de los grandes puntos de inflexión llegó con Desenterrando Sad Hill, su primer largometraje documental, que reconstruía la recuperación del cementerio levantado en Burgos para el rodaje de El bueno, el feo y el malo. La película, con testimonios de figuras como Clint Eastwood, Ennio Morricone, James Hetfield, Joe Dante o Álex de la Iglesia, fue nominada al Goya a Mejor Película Documental en 2019.
Posteriormente ha continuado desarrollando proyectos cinematográficos como Sauerdogs, un wéstern rodado en 35 milímetros, o Tegoyo, creado durante un taller intensivo dirigido por Werner Herzog y seleccionado después por el propio cineasta alemán para su distribución en festivales.
Entre 2021 y 2023 asumió además la dirección del Almería Western Film Festival, incorporando a su experiencia como creador la gestión de uno de los encuentros especializados en cine wéstern.
‘Cara de cona’, 55 premios y un nuevo camino hacia los Goya
Rodada en la Ribeira Sacra y producida por Zapruder Pictures, Cara de cona es una comedia negra de 17 minutos protagonizada por Milo Taboada, Diego Anido, Nancho Novo y Cristina Andrade.
Su paso por 52 festivales y los 55 premios obtenidos reflejan la acogida conseguida por una obra que, para su director, tenía además el desafío de competir desde la comedia, un género que considera menos habitual entre los grandes reconocimientos profesionales.
“Siempre pensé que Cara de cona era un corto que podía funcionar y conectar con el público, pero a menudo cuesta que la comedia sea tomada un poco más en serio por los jurados. Es muy gratificante que de alguna manera haya sido capaz de romper ese techo de cristal”, explica De Oliveira.
El director reivindica, además, el cortometraje como un lenguaje cinematográfico con entidad propia. “Para mí los cortos no son un medio, ni una penitencia necesaria para poder hacer después un largometraje. Son un fin en sí mismo. Disfruto muchísimo haciéndolos y experimentando con ellos”, señala.

Talento alumni que proyecta a la Facultad de Comunicación
La trayectoria de Guillermo de Oliveira representa también una de las formas en las que la comunidad alumni de la UFV prolonga la vida universitaria en el ámbito profesional.
Para la Facultad de Comunicación, acompañar la formación de futuros profesionales implica proporcionar conocimiento técnico y creativo, pero también desarrollar la capacidad de formular una mirada propia, defender decisiones y seguir aprendiendo en una industria que cambia de manera constante.
Es una propuesta educativa que busca que el paso por la Universidad proporcione fundamentos desde los que continuar construyendo una trayectoria profesional con criterio, creatividad, capacidad de adaptación y propósito.
De Oliveira reconoce precisamente ese carácter progresivo del aprendizaje después de más de veinte años de profesión: “Llevo más de 20 años rodando y siento que estoy todavía muy lejos de un conocimiento profundo de esta profesión. Es una carrera de fondo, por eso más importante que llegar es disfrutar de cada paso del camino”.
Los 55 reconocimientos obtenidos por Cara de cona se incorporan así a una carrera desarrollada proyecto a proyecto, desde su formación en Comunicación Audiovisual en la UFV hasta su presencia actual en festivales y circuitos profesionales.
Una trayectoria que vuelve a situar el talento de un alumni de la Facultad de Comunicación de la UFV ante el reconocimiento de la industria audiovisual y que refleja una de las aspiraciones de la Universidad: formar personas capaces de seguir creciendo, creando y transformando su profesión mucho después de haber pasado por sus aulas.


