La evolución de la inteligencia artificial generativa y de los sistemas autónomos está obligando a revisar cómo las personas se relacionan con la tecnología y qué criterios deben orientar su diseño. La Universidad Francisco de Vitoria ha participado en este debate científico a través de Susana Bautista, subdirectora y profesora de la Escuela Politécnica Superior, que ha presentado dos artículos científicos en la vigésimo sexta edición del Congreso Internacional de Interacción Persona-Ordenador (Interacción 2026).

Bajo el lema «Diseñando juntos la interacción del futuro», la cita reunió a investigadores y profesionales para analizar los cambios que están introduciendo las nuevas tecnologías en la forma de diseñar y utilizar sistemas interactivos.
Un foro internacional ante los nuevos retos de la interacción persona-ordenador
Interacción 2026 congregó a más de 90 participantes procedentes de 28 instituciones y siete países: España, Colombia, Argentina, Perú, México, Chile y Canadá.
A lo largo de las jornadas se presentaron alrededor de medio centenar de comunicaciones científicas distribuidas en diez sesiones especializadas. Entre las cuestiones abordadas estuvieron la inteligencia artificial generativa y los agentes autónomos, junto con otros ámbitos en los que el diseño tecnológico debe responder directamente a las necesidades y capacidades de las personas, como la salud digital, la accesibilidad o la robótica social.
Bautista forma parte también en la organización de esta comunidad científica como secretaria de la Asociación Interacción Persona-Ordenador (AIPO), entidad coorganizadora del congreso junto al grupo Ingeniería de Sistemas Interactivos (ISE).
“Participar en el congreso Interacción 2026, celebrado en el campus de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha, en el marco de la Asociación Interacción Persona-Ordenador (AIPO), me ha permitido reencontrarme con investigadores nacionales e internacionales que trabajamos en esta disciplina de la Informática, cuyo objetivo es poner a la persona en el centro y analizar y diseñar las aplicaciones con las que interactuamos en nuestro día a día”, afirma Susana Bautista.
La investigadora añade: “El papel de la IA está transformando la forma en que diseñamos la relación de la persona con la tecnología. Está permitiendo compartir conocimiento, generando oportunidades para nuevas colaboraciones y llevándonos a preguntarnos cómo desarrollar sistemas que respondan mejor a las necesidades reales de las personas”.
Investigación para comprender y orientar la transformación tecnológica
La participación de la UFV en Interacción 2026 se enmarca en una investigación que busca avanzar en el conocimiento sobre la relación entre las personas y los sistemas tecnológicos en un momento de cambio acelerado.
La presencia en foros científicos internacionales permite contrastar resultados, generar nuevas conversaciones entre investigadores y contribuir a que el desarrollo tecnológico incorpore, desde su concepción, la experiencia y las necesidades de quienes van a utilizarlo.
Esta perspectiva adquiere especial relevancia en un contexto en el que herramientas cada vez más autónomas amplían sus capacidades y obligan a profundizar también en los criterios humanos que deben orientar su diseño y aplicación. Poner a la persona en el centro implica, así, no solo desarrollar sistemas técnicamente más avanzados, sino comprender mejor cómo interactuamos con ellos y qué necesidades deben resolver.


