Las plantas que habitan ambientes extremos, como saladares, minas, suelos metalíferos o yacimientos termales, desarrollan mecanismos de adaptación extraordinarios que las convierten en una fuente única de conocimiento científico.
Nuestro grupo estudia cómo las condiciones ambientales influyen en la composición química, fisiología y capacidad adaptativa de estas especies, analizando fenómenos como la hiperacumulación de metales, la formación de biominerales o la producción de compuestos orgánicos con funciones biológicas específicas.
Este conocimiento permite explorar nuevas aplicaciones farmacológicas, biotecnológicas y medioambientales, desde la obtención de extractos bioactivos hasta el uso de plantas en procesos de fitorremediación y desarrollo de nuevos materiales.

