La Cátedra en Medicina Centrada en la Persona y Humanización Asistencial UFV-Pfizer ha publicado el informe “Mejorando juntos las prácticas clínicas en los hospitales universitarios de Madrid. Diálogo entre estudiantes, gestores sanitarios y universidades en la Comunidad de Madrid”. El proyecto ha contado con la participación de SEDISA -Sociedad Española de Directivos de Salud- para aportar la perspectiva de la gestión sanitaria.
Este libro blanco analiza la experiencia de los estudiantes de Medicina durante sus prácticas clínicas y plantea propuestas para reforzar la calidad formativa en los hospitales universitarios.

SEDISA por su parte analiza así su participación en el proyecto: “Para SEDISA, participar en este proyecto supone contribuir a una reflexión necesaria sobre cómo deben organizarse y acompañarse las prácticas clínicas en los hospitales universitarios. La formación de los futuros médicos no depende solo del conocimiento académico, sino también de la calidad de los entornos asistenciales en los que aprenden, de la coordinación entre universidad y hospital, y de la capacidad del sistema sanitario para ofrecer experiencias formativas rigurosas, humanas y alineadas con las necesidades reales de los pacientes”, detalla José Soto Bonel, presidente de SEDISA
El informe identifica un hallazgo central: la calidad de las prácticas clínicas depende en gran medida de que el estudiante se sienta integrado en el equipo asistencial, conozca su papel, pueda participar de forma progresiva y reciba acompañamiento por parte de los profesionales sanitarios. La integración real en el equipo y la actitud docente del profesional aparecen en los ocho grupos nominales analizados, lo que refleja una consistencia muy alta en la percepción del alumnado.
Un proyecto que ha involucrado a estudiantes de todas las facultades de Medicina de Madrid
El proyecto se ha elaborado a partir de un estudio cualitativo con 63 estudiantes de Medicina de ocho facultades madrileñas, tanto públicas como privadas: Universidad de Alcalá, Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Complutense de Madrid, Universidad Rey Juan Carlos, Universidad Alfonso X el Sabio, Universidad Europea de Madrid, Universidad Francisco de Vitoria y Universidad CEU San Pablo. El documento no evalúa centros concretos, sino que identifica patrones comunes, buenas prácticas y oportunidades de mejora del sistema.
“Este proyecto nace de una convicción compartida: las prácticas clínicas son una experiencia decisiva para la formación de los futuros médicos. En ellas no solo se aprende medicina; se aprende a estar junto al paciente, a integrarse en un equipo, a tomar decisiones con responsabilidad y a comprender la dimensión humana de la profesión”, señala Fernando Caballero Martínez, decano de la Facultad de Medicina de la UFV.
Coordinación, objetivos claros y cultura docente
El estudio subraya que las prácticas clínicas son el espacio donde los alumnos empiezan a “sentirse médicos”, al entrar en contacto con la realidad asistencial, los equipos clínicos, los pacientes y las dinámicas del sistema sanitario. Esta experiencia tiene un impacto directo en su motivación, seguridad profesional, elección de especialidad y construcción de la vocación médica.
Entre las principales barreras detectadas destacan la falta de coordinación entre universidad y hospital, mencionada en 8 de los 8 grupos nominales; la saturación de estudiantes en determinados servicios, presente en 7 de los 8 grupos; la variabilidad en la calidad docente, también detectada en 7 de los 8 grupos; los problemas logísticos; la ausencia de objetivos claros por rotación; y una evaluación percibida como poco transparente u homogénea.
El informe señala que muchas mejoras no requieren grandes inversiones, sino organización, coordinación y reconocimiento explícito del papel docente de los profesionales sanitarios.
Propuestas para mejorar las prácticas hospitalarias
El documento plantea medidas en cinco ámbitos: organización, docencia, estructura de las prácticas, evaluación y visión estratégica del hospital universitario. Entre ellas figuran reforzar la coordinación entre universidades y hospitales, planificar mejor las rotaciones, definir un tutor o responsable claro por servicio, establecer objetivos formativos mínimos, mejorar la acogida del estudiante el primer día, ajustar las ratios de alumnos por profesional, utilizar rúbricas comunes de evaluación y reconocer la labor docente de los profesionales sanitarios.
“Una de las conclusiones más importantes del informe es que el estudiante quiere participar, no solo observar. La autonomía progresiva y supervisada es clave para que las prácticas clínicas sean verdaderamente formativas. El reto está en garantizar que esa participación se produzca con seguridad, con objetivos claros y con acompañamiento docente”, apunta Francisco J. Campos Lucas, vicedecano de Postgrado y Relaciones Institucionales de la Facultad de Medicina de la UFV.
Los resultados preliminares del estudio fueron contrastados en una jornada de trabajo celebrada en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid, que reunió a 87 asistentes, entre representantes del alumnado, responsables académicos, profesores, tutores clínicos y directivos de centros hospitalarios universitarios. Durante el debate se constató un alto grado de coincidencia entre la visión de los estudiantes y la de los responsables académicos y gestores sanitarios.
El informe concluye que la Comunidad de Madrid, con diez facultades de Medicina en funcionamiento, más de 2.000 estudiantes de nuevo acceso anual y una amplia red pública y privada de hospitales universitarios, cuenta con una oportunidad singular para liderar una mejora coordinada de las prácticas clínicas.


