- Se trata del primer evento académico y cultural que reúne a especialistas de la cultura, la historia y la política internacionales para reflexionar sobre la influencia del Hispanismo en el mundo.
- Se celebra en el campus de la UFV (Pozuelo de Alarcón, Madrid), desde hoy hasta el viernes 24, y se puede seguir online.
- Krauze: “Hay un imperio bienhechor en el que no se pone el sol. Es el imperio del español; un dominio antiquísimo y moderno, cultural y espiritual, una nación virtual sin fronteras, múltiple y cambiante, llena de promesas”.
Madrid, 22.06.2022 – La Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) han inaugurado esta mañana el I Congreso Internacional Iberoamericano que se celebra del 22 al 24 de junio en el campus de la UFV y también de forma online.
El tema, Memoria y futuro del mundo hispánico en el contexto global, “es relevante y actual. La sede, precedida por la noble figura de Francisco de Vitoria, es perfecta para celebrar este congreso”. Así lo afirmaba Enrique Krauze, de la Académica Mexicana de la Historia, en la conferencia inaugural del congreso del que añadía “abrigo el deseo de que lleguemos a la conclusión de que, al margen de nuestros errores, injusticias y desventuras, algo valioso hemos construido a través de los siglos quienes a uno y otro lado del Atlántico hemos hablado, pensado, leído y escrito en español. Y si es así, convengamos en la posibilidad de seguir construyéndolo”.
Francisco Javier Gómez Díez, director académico del congreso, presentó la conferencia inaugural, quien afirmó que “las culturas, entendidas como un haz de valores, no compiten así, no se anulan entre sí, no se empobrecen en el mutuo contacto. Por el contrario, crecen, fecundan, aspiran a más, descubren mundos, se descubren a sí mismas”.
Historia y lengua
Así, en su conferencia, el académico mexicano ha querido transmitir dos ideas: una referida a la historia y otra a la lengua. En cuanto a la historia, Krauze ha explicado que “las culturas, entendidas como un haz de valores, no compiten entre sí, sino que crecen, se fecundan, aspiran a más, descubren mundos y se descubren a sí mismas” explicaba. Por eso, continuaba Enrique Krauze, “hay un imperio bienhechor en el que no se pone el sol. Es el imperio del español; un dominio antiquísimo y moderno, cultural y espiritual, una nación virtual sin fronteras, múltiple y cambiante, llena de promesas”. Y es que en la historia “habrá momentos dramáticos porque toda conquista ha sido así, pero al mismo tiempo, se trata de una historia compartida porque a partir de ahí se construyó una cultura y una civilización nueva. Que no se olvide todo el aspecto constructivo de esa historia compartida”, añadía.
En cuanto a la lengua “el castellano, el español, es una de las lenguas más vivas y vivaces del mundo y una de las que con más energía avanzan”, explicaba el académico que continuó recordando que “fue un encuentro de culturas, crisol de muchos metales, conversación de civilizaciones plasmada en la adopción por un pueblo de la palabra de otro”.
Vocación de mestizaje
También ha destacado lo que Krauze ha llamado la “vocación de mestizaje” que caracterizó “en diversos grados nuestra historia cultural y social” y que, según él, marcó el encuentro con el mundo americano cuando los protectores de los indios hicieron convivir el español con los idiomas indígenas.
Además, el académico ha querido referirse a la experiencia hispanoamericana, arraigada en el pensamiento de Vitoria entre otros filósofos, “plantó entre nosotros el árbol de la igualdad cristiana y la libertad natural” y cuyos beneficios “fueron palpables en la vida social, y no tanto en la política o intelectual”, explicó. “Pero aún con esas salvedades, ese árbol hispano de la libertad suavizó en América los aspectos más dolorosos de la esclavitud, creó leyes e instituciones jurídicas de protección a los indios, introdujo reformas audaces en el crepúsculo del imperio, renovó su estructura conceptual y legal en la tradición liberal del siglo XIX, y llegó al XX lo suficientemente fuerte y generosos como para proteger la vida de los perseguidos de otras tierras, incluidos los de la propia España”, ha concluido.





