La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha celebrado el Convivio de Razón Abierta: Magnifica Humanitas, un encuentro académico dedicado a analizar la primera encíclica del papa León XIV y su aportación al debate sobre la persona humana, la inteligencia artificial y la misión de la universidad.
El coloquio contó con la participación de Fabrice Hadjadj, filósofo y escritor francés y director del Instituto Incarnatus est, y Leopoldo Prieto, catedrático de Filosofía Moderna de la Universidad Francisco de Vitoria y director del VII Congreso Razón Abierta de la UFV, celebrado recientemente. Ambos abordaron las claves antropológicas, culturales y sociales de Magnifica Humanitas, una encíclica que sitúa la dignidad humana en el centro de la reflexión sobre la tecnología y los desafíos contemporáneos.
Durante la jornada, moderada por Rafael Monterde, profesor de Humanidades de la UFV, los ponentes analizaron el alcance de la razón abierta como propuesta universitaria para integrar los distintos saberes y responder a las grandes preguntas del presente. El encuentro se enmarca en la labor de la UFV por promover una cultura capaz de dialogar con los retos de su tiempo desde una mirada humanista, rigurosa y abierta a la verdad.
Razón abierta e inteligencia humana ante la era tecnológica
El diálogo partió de una reflexión sobre el significado del “convivio” como experiencia de vida compartida. En este sentido, el encuentro fue presentado como una forma de expresar la razón abierta en comunidad universitaria: una razón que no se reduce al cálculo ni a la eficacia técnica, sino que se abre al diálogo entre saberes y a la búsqueda compartida del sentido.
Leopoldo Prieto subrayó que la expresión razón abierta permite recuperar la amplitud originaria de la inteligencia humana frente a modelos reductivos. “La razón ha sido ocluida de una serie de paradigmas”, afirmó durante su intervención, al señalar que en buena parte de la cultura moderna la razón ha sido entendida como “computación, cálculo y lógica aplicada”. Frente a esta visión, defendió que “la razón es mucho más, porque la razón es algo divino en el hombre”.
Por su parte, Fabrice Hadjadj destacó que Magnifica Humanitas no debe leerse únicamente como una encíclica sobre la inteligencia artificial, sino, sobre todo, como una reflexión sobre la inteligencia humana. A su juicio, el texto de León XIV invita a pensar cómo la Iglesia, la cultura y la universidad están llamadas a responder a las cuestiones nuevas de cada época sin renunciar a la profundidad de la tradición.
De Babel a Jerusalén: tecnología, comunidad y dignidad humana
Uno de los ejes del coloquio fue la imagen que contrapone la construcción de Babel y la reconstrucción de Jerusalén, presente en la encíclica. A partir de esta lectura, Hadjadj explicó que el debate tecnológico no puede formularse solo como un “sí” o un “no” a la tecnología, sino como una pregunta sobre el tipo de humanidad y de convivencia que se quiere construir.
El filósofo francés recordó que la tecnología puede curar, conectar, educar y cuidar, pero también puede dividir, descartar y generar nuevas injusticias. Por eso, advirtió de que no es neutral en sentido absoluto, ya que “toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula, la utiliza”.
Hadjadj insistió en que el reto consiste en discernir entre “construir Babel o reconstruir Jerusalén”, entre una lógica de dominio y una lógica de comunión. En este sentido, explicó que “reconstruir es entrar en el proyecto de otro”, lo que exige asumir una historia recibida, una responsabilidad compartida y una inteligencia abierta a la realidad.
La conversación permitió profundizar en el papel de la universidad ante la inteligencia artificial y los nuevos sistemas tecnológicos. Para los ponentes, el desafío no consiste solo en valorar la eficacia de las herramientas, sino en preguntarse por el lugar de la persona, la educación de la libertad, la búsqueda de la verdad y la protección de la dignidad humana en un contexto de aceleración tecnológica.
Una universidad al servicio de la persona
El Convivio de Razón Abierta situó la dignidad de la persona en el centro del debate. En línea con Magnifica Humanitas, los participantes señalaron que la cuestión decisiva no es únicamente qué puede hacer la tecnología, sino qué visión del ser humano promueve y qué riesgos aparecen cuando se separa de una comprensión integral de la persona.
Leopoldo Prieto advirtió contra la tentación de atribuir a los sistemas tecnológicos una inteligencia equivalente a la humana. “Es muy echado para adelante llamar a eso inteligencia”, afirmó, al referirse a sistemas que, según explicó, carecen de conocimiento, conciencia y contraste con la realidad.
Desde esta perspectiva, la UFV refuerza con este encuentro su compromiso con una formación universitaria integral, orientada a unir saberes, vida intelectual, compromiso social y apertura a las grandes preguntas. El coloquio ofreció un espacio para pensar la inteligencia artificial desde la antropología, la filosofía, la doctrina social y la misión propia de la universidad.
Con este Convivio, la Universidad Francisco de Vitoria continúa impulsando una cultura en la que la razón abierta se presenta como camino para afrontar los desafíos del presente desde una mirada humanista, interdisciplinar y centrada en la dignidad de cada persona.


