Los juguetes tienen la capacidad de abrir un pequeño refugio en medio de los momentos más difíciles. Para un niño con cáncer, jugar no es solo una forma de entretenimiento, sino también una manera de seguir siendo niño, de imaginar, sonreír y encontrar fuerza allí donde la enfermedad exige tanto. En ese contexto, la tecnología adquiere un valor profundamente humano: porque a veces un robot, un juego o un gesto pensado con cariño pueden convertirse en compañía, esperanza y luz para quienes más lo necesitan.
En este sentido, la Escuela Politécnica Superior de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha firmado un convenio de colaboración con Fundación ThePinkForce, entidad dedicada a la construcción de robots para niños con cáncer, con el objetivo de sumarse al proyecto solidario “The Pink Force Factory”.
Esta iniciativa contempla la entrega de réplicas del robot R2-KT a niños con cáncer y a asociaciones de apoyo, en una acción que combina tecnología, innovación y compromiso social. Gracias a este acuerdo, la UFV participará activamente en la creación de estas réplicas, contribuyendo así al bienestar y la ilusión de los menores beneficiarios.
Un proyecto tecnológico con impacto humano
El proyecto “The Pink Force Factory” tiene como finalidad construir y entregar reproducciones del robot R2-KT, un icono muy especial para muchos niños, especialmente aquellos que atraviesan procesos oncológicos. La participación de la UFV en esta iniciativa refleja su interés por impulsar proyectos en los que la formación tecnológica se pone al servicio de las personas.




