Uno de los ejes principales del programa ha sido el estudio de soluciones aplicadas para mejorar la retención de agua en el suelo, especialmente en contextos de sequía y estrés hídrico. Entre los contenidos abordados ha destacado el uso de enmiendas biológicas como herramienta para favorecer una agricultura más sostenible, mejorar el rendimiento de los cultivos y reducir el impacto ambiental de los sistemas de producción.
Además, las sesiones han permitido reflexionar sobre la relación entre la gestión del suelo, la seguridad alimentaria y la salud humana, poniendo de manifiesto la necesidad de abordar los retos medioambientales desde una perspectiva interdisciplinar. En este sentido, el programa ha combinado el enfoque técnico y científico con una mirada orientada al impacto social, la sostenibilidad y la cooperación internacional.
La participación de la UFV en este BIP se enmarca en su compromiso con la internacionalización de la experiencia universitaria y con el desarrollo de proyectos académicos que conectan la formación de los alumnos con los grandes desafíos globales. A través de su integración en la alianza ACE²-EU, la universidad refuerza su colaboración con instituciones europeas para impulsar iniciativas formativas, investigadoras y de innovación orientadas al bien común.