Madrid, 9 de noviembre de 2018 – Esta mañana ha continuado el Congreso Internacional “50 años de mayo del 68. Una época de cambios, un cambio de época” en la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid), que se está celebrando hasta el 10 de noviembre, abordando los numerosos cambios que en diferentes ámbitos de la sociedad se han producido en los últimos 50 años.
La primera conferencia de la mañana ha corrido a cargo de Francisco José Contreras, Catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Sevilla. En su ponencia titulada “¿Qué define mi identidad? Naturaleza, libertad, cultura” el profesor ha hecho un repaso histórico de lo que ha denominado “Mayo del 68, la revolución sin futuro” en el que ha explicado que esta revolución fue “atípica porque no deseaba una toma directa del poder y no es hija de la miseria sino de la abundancia que había en todo Occidente”, protagonizada por unos jóvenes, fruto del baby boom posterior a la segunda Guerra Mundial, en la que los jóvenes pueden prolongar su etapa formativa, sin responsabilidades laborales ni familiares, permaneciendo en lo que el profesor Contreras ha denominado “síndrome de Peter Pan”.
A continuación, ha comenzado la mesa redonda sobre “Identidad sexual. Hombre y mujer, ¿solo dos sexos?” en la que el profesor Nicolás Jouve de la Barreda, Catedrático emérito de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares, ha presentado evidencias científicas de las bases biológicas de la identidad sexual. El profesor ha asegurado que no es cierto que la orientación sexual esté condicionada genéticamente. Y, de la mano de estudios científicos de relevantes revistas médicas, ha hecho un llamamiento a la prudencia en las intervenciones de cambio de sexo que, en muchos casos, se están haciendo a la ligera.
José López, profesor titular de Farmacia de la Universidad de Navarra, ha afirmado que no atender tanto al sexo como al género tiene riesgos para la salud y ha pedido que no se desprovea de contenido a ninguno de los dos conceptos. “Hacerlo puede suponer no atender adecuadamente a las personas” y ha puesto el ejemplo de muchos transexuales, de quienes, “en el ámbito clínico, se llega incluso a esconder su historia antigua, y en lugar de ser atendidos correctamente están siendo utilizados por los lobbies”.






