Durante su intervención, Justin Coombes ofreció una reflexión sobre el proceso creativo entendido como un espacio de diálogo entre disciplinas, lenguajes y experiencias humanas. El profesor compartió cómo su trabajo se ha desarrollado en la intersección entre imagen, palabra y memoria, con una presencia central de la poesía como eje vertebrador de su obra.
Ante el auditorio, planteó el arte como un proceso dinámico en el que convergen intuición, técnica y pensamiento, invitando a los asistentes a comprender la creación como una forma de conocimiento.
Uno de los ejes fundamentales de la conferencia fue la relación entre poesía e imagen. Aunque su trayectoria se ha consolidado en el ámbito visual, el ponente insistió en que el origen de su trabajo está en la escritura: “Me ha interesado la poesía desde que era muy pequeño. La poesía informa todo lo que hago”. De hecho, llegó a afirmar que, en el fondo, “la poesía es, en cierto sentido, lo más importante”.
Esta visión permitió comprender una obra que busca tender puentes entre lo visual y lo narrativo, integrando ambos lenguajes en un mismo proceso expresivo. En su reflexión, destacó también la importancia de los límites de la imagen y su evolución hacia una mayor integración con la palabra, fruto de su investigación sobre la relación entre pintura y poesía. En este contexto, compartió una idea clave que sintetiza su enfoque creativo: “Lo que dejas fuera es tan importante como lo que incluyes”. El ponente explicó que ha aprendido a valorar la contención y el vacío como formas de enriquecer la experiencia del espectador.
Asimismo, describió la creación como un equilibrio entre expansión y selección: una primera fase de exploración abierta, seguida de otra en la que es necesario ordenar y decidir. “Hay que empezar a editar y hay que empezar a decir que no”, explicó.