Un estudio internacional en el que participa la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) descubre que microorganismos presentes en la saliva pueden degradar proteínas alergénicas y disminuir la severidad de las reacciones alérgicas.
Las alergias alimentarias afectan a millones de personas en todo el mundo y, en el caso del cacahuete, pueden desencadenar reacciones graves potencialmente mortales, como la anafilaxia, incluso con cantidades mínimas. Pero un nuevo estudio internacional apunta a un aliado inesperado frente a este problema: las bacterias que habitan de forma natural en nuestra boca.
La investigación, publicada en la revista científica Cell Host & Microbe, y reseñada en la revista Nature, ha demostrado que determinadas bacterias presentes en la saliva pueden degradar proteínas del cacahuete responsables de las reacciones alérgicas, reduciendo su capacidad para activar el sistema inmunitario.
El estudio ha sido liderado por científicos del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid) y de la Universidad McMaster (Canadá), entre los que se encuentra el Dr. Rodrigo Jiménez-Saiz, profesor vinculado al Grado en Biomedicina de la Universidad Francisco de Vitoria.
Cada vez entendemos mejor que los microorganismos que viven en nuestro cuerpo también influyen en cómo reaccionamos frente a los alimentos. En este estudio hemos visto que “algunas bacterias presentes de forma natural en la boca pueden degradar proteínas del cacahuete responsables de las reacciones alérgicas, lo que reduce su capacidad de activar el sistema inmunitario”, explica el Dr. Jiménez-Saiz.




