El departamento promueve la formación académica y humana orientada al compromiso social y a la responsabilidad global. Colabora con ONG e instituciones de la Iglesia en países en vías de desarrollo, acompañando a personas y comunidades en situación de vulnerabilidad. A través de esta labor, fomenta en los estudiantes una mirada comprometida con la dignidad humana, la justicia y el desarrollo integral de los pueblos.



