Rocío Monasterio quiso destacar también su trayectoria como arquitecta, y explicó la necesidad de que los políticos tengan una profesión y no sean sólo profesionales de la política. Explicó que en su partido han querido sumar a profesionales con trayectoria previa.
Se mostró muy crítica con algunos de los paradigmas actuales, y desgranó su ideología como contraposición a “una globalización que nos están imponiendo y en la que no creemos”. Criticó la “cultura de la muerte que impone el aborto y la eutanasia”, se quejó de la disolución de las fronteras y de la pérdida de soberanía nacional, fue muy crítica con ‘”a ideología de género que nos están imponiendo”, y afirmó que los niños se educan mejor con un padre y una madre, aunque respetan las diversas orientaciones sexuales, pero consideran el matrimonio como una unión de hombre y mujer.
Junto a nuestros alumnos, Monasterio puso el énfasis en que hombres y mujeres son complementarios, y no quieren leyes que los enfrenten o que no respeten la presunción de inocencia de los varones, como a su juicio hace la ley de violencia de género. Se mostró muy contraria a cualquier tipo de colectivización, sea de las mujeres o de los homosexuales. Su enfoque es el de una igualdad efectiva, más allá de los discursos actuales, y se reconoció seguidora de las primeras feministas históricas, pero no de los planteamientos de Irene Montero, que a su juicio, no puede dar lecciones a las mujeres ni pretender ser su voz.
La portavoz de Vox terminó su conferencia afirmando que su partido ha abierto una brecha en el panorama político, abriendo debates y rompiendo falsos consensos, como el de la ideología de género. Se mostró agradecida de que a su partido se afilien “abuelos y nietos, que comparten una misma visión de España”, e invitó a los alumnos a que se comprometieran con su país para poder mejorar España.
En el turno de preguntas, en el que los alumnos presentes en el Aula Magna se mostraron muy participativos, Monasterio afirmó que vienen tiempos complicados en la geopolítica, y que ahora se va a ver la política de verdad, “la que tiene que ver con las cosas de comer, la energía, la calefacción”. Se mostró partidaria también, a preguntas de los alumnos, de reducir el gasto autonómico, el gasto burocrático, y rebajar los impuestos para fomentar el crecimiento, además de recuperar para España la industria desmantelada, y nuestra soberanía energética e industrial.