La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) ha vuelto a demostrar que la vocación y la entrega de sus profesores no pasan desapercibidas para sus alumnos. En un año marcado por el crecimiento y la consolidación de la institución como referente en formación integral, las evaluaciones realizadas por los estudiantes han confirmado, una vez más, la calidad del profesorado y su impacto en la formación integral de quienes eligen la UFV como el lugar donde quieren realizar sus estudios universitarios.
Durante la XXII Jornada de Santo Tomás, el rector, Daniel Sada, destacó un dato que es, sin duda, motivo de celebración: en los últimos ocho años, la valoración global del profesorado ha crecido de manera constante, alcanzando en el último año una puntuación media de 4,97 sobre 6. Un reconocimiento excepcional que cobra aún más valor si se tiene en cuenta el número de docentes evaluados, más de 1.600, y la dificultad de mantener una tendencia ascendente en una muestra tan amplia.
“Cuando se evalúa a una masa tan grande de profesores, los cambios son como mover un transatlántico. Es difícil lograr mejoras significativas, pero vosotros lo habéis conseguido”, afirmó el rector. Este crecimiento sostenido en la valoración del profesorado es reflejo del esfuerzo diario que hacen los docentes de la UFV por ofrecer lo mejor de sí mismos en el aula. Es la confirmación de que el empeño en formar, acompañar e inspirar a los alumnos está dando frutos.
Este reconocimiento a la calidad docente no es solo cuestión de números. Es la muestra de que los profesores de la UFV no solo imparten conocimientos, sino que dejan su huella en el aula. En un mundo donde la educación superior puede reducirse a la transmisión de información, la UFV apuesta por ir más allá, por una formación integral que trasciende lo académico para formar personas comprometidas con la verdad, la excelencia, el servicio a los demás y el bien común.



