Así, el primer premio del certamen ha sido para Irene Oriol Llabrés, alumna del Grado en Bellas Artes con una espectacular escultura que en palabras de Antonio López “destila una enorme fuerza”. El premio consiste en la matrícula del Grado en Bellas Artes y Diseño, impartido por la Universidad Francisco de Vitoria. La artista ha separado las duelas de la barrica, las ha lijado y barnizado y como toque final se han añadido algunos detalles de pan de oro. “Esta obra es una escultura abstracta cuya forma recuerda a una explosión, haciendo referencia a la sensación que uno tiene cuando aspira el vino por primera vez, o a todo lo que contiene una barrica. He querido jugar con las formas, los colores y los materiales de la propia barrica o del vino, para hacer así una oda a la barrica, como contenedor de un tesoro. De ahí, que se remate con pan de oro, en los puntos donde ha sido “herida” la madera”, ha explicado la alumna premiada que ha reconocido que recibir este premio es todo un privilegio: “Hace que valore lo que estoy haciendo ahora como un trabajo digno de salir al mundo real. Y por tanto hace también que me tome más en serio el camino que nos proponen desde ya, para nuestra formación como artistas”.
El segundo premio ha recaído en Javier Marte, antiguo alumno del doble Grado en Bellas Artes y Diseño de la UFV. Con el título ‘Volteado’, el artista ha querido “invertir la forma de una barrica para mostrar los lados que generalmente se encuentran ocultos y en contacto con el vino”, ha explicado. Esta obra “propone un repensamiento de las relaciones entre lo interior y lo exterior, potenciado con la presencia de lo líquido y su reflejo”, ha añadido el antiguo alumno. Este galardón consiste en el mecenazgo para la transformación de una nueva barrica que irá a parar a la colección privada de Bodegas Valduero. La inspiración de este encargo será en Valduero 12 años, el vino que ha hecho historia obteniendo la segunda posición entre los siete mejores vinos del mundo en 2022.