La Universidad Francisco de Vitoria (UFV) abre el plazo de admisión a sus programas de doctorado y fija una primera convocatoria hasta el 8 de julio de 2026 y un segundo periodo del 9 de julio al 16 de septiembre de 2026, sujeto a disponibilidad de plazas a través de la Escuela Internacional de Doctorado.
En un mundo que cambia a gran velocidad, el doctorado ofrece un tiempo distinto: el de la reflexión pausada que ordena preguntas, contrasta evidencias y sostiene conclusiones con método. En ese recorrido, la investigación no se limita a producir resultados, sino que educa la paciencia intelectual y refuerza el criterio con el que una persona interpreta la realidad y toma decisiones.
Cuatro programas para investigar desde disciplinas complementarias
La oferta de la Escuela Internacional de Doctorado de La UFV se articula en cuatro doctorados que abarcan humanidades, ciencias biosanitarias, salud y deporte, e ingeniería:
- Doctorado en Humanidades: Historia, Filosofía y Estética
- Doctorado en Biotecnología, Medicina y Ciencias Biosanitarias
- Doctorado en Ciencias de la Salud y Deporte
- Doctorado en Ingeniería Industrial e Informática.
Desde ese recorrido interdisciplinar, Cruz Santos, director de la Escuela Internacional de Doctorado de la UFV, plantea el doctorado como una formación que conecta campos distintos bajo un mismo hilo conductor: “Desde las Humanidades hasta la Ingeniería, el doctorado en la UFV propone una formación que une excelencia investigadora y sentido de responsabilidad ante lo que el conocimiento implica”.
La tesis como escuela de pensamiento y liderazgo
Más allá de sus salidas académicas o profesionales, el doctorado ha configurado una forma de pensar. La tesis ha exigido delimitar con precisión qué se ha querido demostrar, con qué herramientas y desde qué marco metodológico. Ese ejercicio ha reforzado una relación más exigente con la evidencia y ha evitado conclusiones apresuradas.
En esa misma línea, Cruz Santos ha subrayado que en la UFV el alumno ha ocupado el centro del proceso formativo. Por eso, ha explicado que los directores y tutores de tesis han acompañado al doctorando desde el inicio, con atención a su bienestar, a su formación y a su desarrollo personal y profesional. Ese acompañamiento también ha tenido una traducción directa en el modo de entender el liderazgo. La investigación ha trasladado al trabajo en equipo hábitos como la escucha, la argumentación responsable y la capacidad de revisar decisiones cuando han cambiado los datos o el contexto. Así, el liderazgo que ha surgido de la experiencia doctoral no se ha apoyado en la prisa, sino en la coherencia entre preguntas, método y conclusiones.
Investigación con impacto social, ética y bien común
La Escuela Internacional de Doctorado de la UFV ha situado su misión en la formación de investigadores capaces de impulsar proyectos con impacto social y de avanzar en la búsqueda de la verdad. Esa orientación ha estado vinculada, además, al respeto a los valores éticos y a la dignidad de la persona.
En este sentido, Cruz Santos ha señalado que ese acompañamiento al doctorando ha ido ligado al desarrollo de proyectos que han aportado nuevo conocimiento y avances sociales a favor del bien común, siempre desde el respeto a la dignidad humana. De este modo, la etapa doctoral se ha presentado como un espacio en el que el rigor académico se ha unido a una responsabilidad concreta ante la sociedad.
La escuela ha dirigido esta propuesta a perfiles con inquietud intelectual y vocación investigadora. “Por todo esto, en la EIDUFV buscamos doctorandos con inquietud por el saber, alumnos que demanden una formación del más alto nivel, que persigan propuestas y retos de investigación que rompan paradigmas y que necesiten abordajes multidisciplinares bajo una perspectiva de Razón abierta”, ha afirmado Cruz Santos.
Con esta nueva convocatoria, la UFV ha reforzado una propuesta doctoral orientada a formar investigadores con solvencia académica, criterio personal y capacidad de generar conocimiento relevante en diálogo con los desafíos del presente.




