La Navidad se asocia con momentos a la alegría, el reencuentro y las celebraciones constantes. Sin embargo, para muchas personas estas fechas también suponen momentos de dolor emocional, conectar con heridas del pasado, idealizaciones y tensiones familiares.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud advierte de que los periodos festivos pueden intensificar el estrés emocional y los sentimientos de soledad, especialmente en personas con cargas familiares, duelos recientes o dificultades económicas (OMS).
Consciente de esta realidad, la Elena Arderius, psicóloga y Directora de Programas de Salud Mental de la Consulta de Psicología en Universidad Francisco de Vitoria ofrece algunas claves para cuidar la salud mental durante las fiestas y vivirlas con mayor calma y gobierno emocional. “La presión por cumplir con una idea idealizada de felicidad, armonía o éxito puede generar ansiedad y frustración”, explica Elena Arderius. “Es importante recordar que no existe una Navidad perfecta, ni una familia perfecta, sino experiencias reales que conviene acoger con flexibilidad y comprensión”.
Claves para vivir la Navidad con mayor bienestar emocional
Desde una perspectiva psicológica, los especialistas de la UFV recomiendan pequeños gestos cotidianos que ayudan a proteger la salud mental durante las fiestas:
- Ajustar las expectativas, aceptando que no todo tiene que ser perfecto ni responder a un ideal externo.
- Priorizar el descanso, respetando los ritmos personales incluso en días con muchos compromisos sociales.
- Reservar espacios de autocuidado, como paseos, lectura, silencio o momentos sin pantallas.
- Desconectar de la sobreestimulación, reduciendo el ruido constante y el exceso de planes.
- Practicar la gratitud, poniendo el foco en lo que sí está presente, más allá de lo que falta.
Relaciones familiares: menos exigencia, más empatía
La convivencia y los reencuentros familiares son otro de los grandes retos emocionales de estas fechas. “Los conflictos suelen surgir porque conectamos con heridas afectivas, cuando reaccionamos desde la posición de alerta para protegernos del daño que me pueda hacer el otro, señala la directora de Programas de Salud Mental la Consulta de Psicología de la UFV. “Escuchar activamente y expresar límites con respeto ayuda a expresar necesidades y emociones, garantizando la seguridad en las relaciones, para intentar preservar los vínculos y reducir la tensión”.
La UFV recuerda que cuidar la salud mental no implica aislarse, sino aprender a relacionarse mejor con uno mismo y con los demás. “La Navidad puede ser una oportunidad para fortalecer lazos, practicar la empatía y prestar atención a quienes se sienten más solos”, subraya Elena Arderius.
Desde su enfoque humanista, centrado en el dinamismo afectivo, la Universidad Francisco de Vitoria anima a vivir estas fechas como un tiempo de encuentro auténtico, donde las relaciones y el encuentro personal y verdadero, sea lo que proporcione un sentido de vida, que favorezca el bienestar emocional y sea tan importante como la celebración externa y donde cuidarse también forme parte del espíritu navideño.


