En un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, la fragmentación regulatoria y el creciente escrutinio público sobre la actividad empresarial, la capacidad de interlocución con los poderes públicos se ha convertido en una competencia estratégica para la alta dirección.
Este curso tiene como objetivo dotar a directivos y responsables de comunicación, asuntos públicos e influencia de empresas y organizaciones iberoamericanas de un conjunto sólido de herramientas prácticas y marcos de análisis para relacionarse de forma eficaz, ética y sostenible con entidades públicas nacionales e internacionales. El programa está especialmente diseñado para contextos de alta complejidad política, social y regulatoria, donde los equilibrios institucionales, reputacionales y sociales son determinantes para la viabilidad del negocio.
El contenido se dirige a perfiles directivos de sectores especialmente expuestos a la regulación, al debate público y a la presión de múltiples stakeholders —como minería, energía, sistemas de pensiones (AFP), industria farmacéutica y tecnología—, y combina enfoque estratégico, lectura política del contexto y técnicas avanzadas de lobby adaptadas a realidades iberoamericanas diversas.

