Ana Victoria Haddad es alumna del Máster de Humanidades en la UFV y artista plástica. Le interesa un arte que trascienda lo estético para propiciar la reflexión teológica y la devoción. Las obras expuestas sorprenden por la capacidad de traducir la devoción clásica a un lenguaje visual que interpela al hombre contemporáneo. La artista nos invita a un recorrido a través de dos piezas de profunda significación, La Virgen Desatanudos y Jesucristo. De la Virgen, Ana Victoria comenta: “Todos tenemos algún nudo en nuestra vida, ya sea una batalla personal, familiar, profesional, económica, de salud o de cualquier tipo, y hacemos llegar nuestras intenciones al cielo confiando en que serán escuchadas.
Mi objetivo con esta obra de la Virgen Desatanudos es que nos ayude a recordar cómo la Virgen María siempre está pendiente de nosotros, sus hijos.
Ella recibe nuestras plegarias y no solo las desata, sino que las guarda bajo su manto, nos calma y nos lleva a Jesús, siempre a Él. Dirige nuestra mirada hacia Él.
Ojalá tengamos siempre presente que no hay nudo que la Virgen no pueda desatar. Los colores gris y blanco del lazo muestran que, en cuanto nuestras plegarias tocan sus manos, pasan de la tiniebla a la luz; de la autosuficiencia de creer que podemos con nuestras propias fuerzas, a un acto de confianza y abandono total”.
Estarán expuestos en la Tienda hasta el 26 de enero y desde esa fecha hasta el 23 de febrero en el espacio expositivo del Colegio Mayor.