Cada colegial vive su experiencia de manera única, pero con un mismo propósito: crecer en comunidad.
“Vivir en el Colegio Mayor Francisco de Vitoria no solo ha enriquecido mi experiencia universitaria, sino que también ha sido un camino de descubrimiento hacia lo que quiero ser”, afirma uno de los colegiales. “Aquí, la excelencia académica es solo el comienzo; la convivencia y la participación en la vida universitaria son los ingredientes que hacen que mi experiencia haya sido única”.
Más allá de los estudios en el campus de la UFV, los colegiales lideran iniciativas y participan activamente en el día a día del Colegio Mayor. “Lidero el Consejo Colegial y, junto con los delegados y subdelegados, trabajamos en equipo para maximizar la experiencia colegial con diferentes propuestas”, añade otro estudiante.
“Ser colegial en la UFV va más allá de participar en actividades y formaciones internas”, destaca otro colegial. “En mi caso, ser subdelegado del equipo de pádel es solo una parte; lo impactante es la conexión y la amistad que construyo cada día. Este lugar me ha mostrado que la universidad no es solo aprender, es crecer en todos los aspectos de la vida”.
La formación en el Colegio Mayor no solo transforma, sino que lleva a cada estudiante más allá de lo académico hacia un crecimiento personal profundo, desde el acompañamiento de los formadores y a la inspiración católica. “Queremos que, al salir de la Universidad, tengas el conocimiento necesario para responder a las preguntas de tu educación, pero también la valentía necesaria para resolver las preguntas humanas”, concluye una de las formadoras.