“Ser ciego es un adjetivo de mi persona. Algunos sois flacos, gordos, altos o bajos. Pues yo soy ciego”. Así se presentó el atleta Gerad Descarrega ante los más de 100 alumnos de la Universidad Francisco de Vitoria que participaron en la charla-coloquio con el deportista paralímpico. “La vida no nos lo pone fácil, a mi por ser ciego y a vosotros por los problemas que podáis tener. Todos tenemos obstáculos, lo importante es saber sortearlos”, afirmó. El joven de 24 años explicó que sufre retinosis pigmentaria, una enfermedad que le ha ido robando progresivamente la visión, “pero no las ganas de vivir”.
Convencido de que tiene “el mejor trabajo del mundo”, Descarrega mostró a nuestros alumnos cómo es practicar atletismo sin vista: corre junto a su guía Marcos Blanquiño -son los actuales campeones paralímpicos (Río 2016) y mundiales (Londres 2017) de los 400 metros lisos- atados por una cuerda, por lo que es fundamental su sincronización.
Descarrega visitó el campus de la UFV conducido en todo momento por su perra guía Willow. “Hay muchos estigmas con la gente con discapacidad, pero yo, menos conducir, hago de todo”, señaló, “incluso he recorrido Nueva Zelanda solo”.