- Especialistas en relaciones internacionales reflexionan sobre el papel de Hispanoamérica en la geopolítica actual en la segunda jornada de este evento que se celebra hasta el 24 de junio en el campus de la UFV y también de forma online.
Madrid, 23 de junio de 2022. – “América es fusión, es mestiza. Lo que nace allí es algo nuevo, es hispanoamericano, pero ese mestizaje no sólo es biológico o étnico, sino también cultural”, manifestó el historiador chileno Francisco Javier González Errázurriz (Universidad de los Andes), en el I Congreso Internacional Hispanoamericano, organizado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y la Universidad Francisco de Vitoria (UFV).
González Errázurriz participó en una mesa redonda sobre ‘La vigencia del pasado’, junto con el investigador del CSIC, Manuel Lucena Gallardo, y el historiador mexicano Martín Ríos Saloma, en la segunda jornada del Congreso.
“Desde la perspectiva científica de la historia, el pasado no existe, pero sí la herencia del pasado”, señaló Martín Ríos, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México. Pero en el caso de la América Hispana “esa herencia, el patrimonio común es aún muy desconocido”. Añadió que “la hispanidad es una comunidad de sentimientos compartidos, construida a lo largo de cinco siglos, en los que nos podemos reconocer. Entre esos sentimientos compartidos, destacan el tesoro de la lengua y la fe católica”.
La historia no tiene nada que ver con la memoria
Por su parte, Manuel Lucena puntualizó que “la historia es una narrativa, de no ficción, con sus reglas que tienen que ver con la verosimilitud, con las fuentes, con los hechos. Es una ciencia, y nada de eso tiene que ver con la memoria. La memoria es ahistórica o antihistórica”.
“Sobre el pasado de la América hispana, pesan -agregó- prejuicios, estereotipos o verdades cansadas, como las llamaba George Steiner”. Es el caso de “los estereotipos negrolegendarios”, u otros como el “arcaísmo, el indigenismo, la pornomiseria (si puedo mostrar lo peor que somos, por qué mostrar solo lo malo)”.
Pero todo ello se puede contrarrestar, con el mundo que viene, que es “policéntrico y de redes paralelas”. La globalización, explicó, “está basada en el intercambio, no en lo multicultural sino en lo intercultural”. “Hace falta una urgente globalización con acento hispano”, apostilló Lucena.
Sustrato no racionalista
“La cultura latinoamericana tiene un sustrato no racionalista, basado en la fe católica, que defiende la dignidad de la persona”, indicó Rodrigo Guerra, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, en una ponencia sobre la identidad cultural de la región.
“Las formas tradicionales, la familia, la religión han preservado la identidad de un país como México, pese a estar tan cerca del país más poderoso de la Tierra y su influencia”, apostilló parafraseando a Octavio Paz.






